Detrás de cada motero se esconde una historia, ¿cuál es la tuya?

Supongo que la de muchos moteros. En mi casa no había moto cuando era un niño, pero recuerdo ver carreras del mundial de motociclismo cuando aún casi ni sabía andar en bici. Eso sin duda influyó en mis ganas de ser motero algún día, con 14 años mis padres me regalaron un ciclomotor y desde entonces no me he bajado de una moto.

 

¿Qué es lo que te lleva a decidirse por Ducati? Es una decisión que tomaste desde el primer momento o valorastes alternativas durante el proceso de compra.

Las Ducati siempre me han fascinado: su sonido, su diseño, su historia en la competición, la lucha de un pequeño fabricante contra grandes fábricas… pero tardé en tener una, más que nada por economía. Primero tuve una utilitaria japonesa de 250 y más tarde una 500. En cuanto me vi con posibilidades compré mi Monster 620. Las Monster siempre me gustaron desde que ví por primera vez las fotos de la presentación de la M900, su motor en L a la vista, su característico diseño, simple pero precioso, su ligereza y agilidad en carreteras reviradas, siempre había suspirado por tener una Monster.

 

Para conseguir una Ducati a tu medida, ¿qué modificaciones has realizado?

No está muy modificada, aunque tiene algunas cosillas. Llevo retrovisores bar end de rizoma, aunque son pequeños no me veo los hombros ni vibran como los de serie, estéticamente me encanta como quedan. Tiene otros detalles como banda blanca central, o puños rizoma y manetas regulables. Además he puesto en el depósito las letras de los 80 de Ducati. Aparte llevo escapes de carbono Arrow, tuve los de carbono de Termignoni, pero en un pequeño toque se me rompió una de las colas y monté los Arrow.  Por otro lado, esto ya en el plano práctico, compré en su momento una tapa de asiento de aluminio, el cual mecanicé con una base de Givi tanklock. Esto me permitía, pensando en viajar cómodamente, llevar dos bolsas de depósito con enganche rápido.

Estrenar una Monster no es algo que se haga cada día, ¿cómo describirías esos primeros kilómetros?

Buff… una alegría enorme, venía de una humilde 500. Lo que más noté fue la estabilidad en curva, todo lo hacía fácil y me permitía ir rápido y con mucha sensación de seguridad. Disfrutaba con el sonido como un niño, las retenciones del motor suenan a música celestial. Y la estética, cada vez que me bajaba me quedaba un rato embobado mirando sus detalles. Aún hoy me sigue pasando.

 

¿Y qué sensación se experimenta al llegar a los 200 mil km?

Aunque en el fondo es un número, supone una alegría enorme. Representa muchos buenos momentos, viajes, quedadas… Se conoce a mucha gente con la excusa de la moto, he hecho buenos amigos en estos 12 años.

Pero no todo es rodar, ¿Qué tipo de mantenimiento le haces?

Pues nada especial… cambios de aceite y correas cuando lo indica el fabricante. ¿Consejo? siempre dejo la moto al ralentí mientras me pongo casco y guantes y posteriormente salgo despacio hasta que el motor alcanza temperatura. Tampoco suelo exprimir el motor, suelo rodar entre 5000 y 6000 rpm, es su zona dulce, con algún estirón puntual.

 

¿Has tenido alguna avería importante?

Averías graves no, aunque en 200.000 km alguna cosilla ha tenido lógicamente. He tenido algún problema con el sistema inmovilizador, a veces no leía la llave. Se descubrió que la antena que va en clausor de la llave se había despegado y se había caído unos milímetros dentro de su plástico protector, suficiente para que no llegase bien la señal a  la llave. Por otro lado, en otro momento también he tenido que cambiar un regulador de tensión. En otra ocasión el alternador también dijo basta y hubo que cambiarlo.

 

Si tuvieses la posibilidad de volver atrás, ¿te comprarías de nuevo tu Monster?

Sin duda. La estética clásica de la 620 es un icono del mundo de la moto, sus líneas son atemporales, mi intención es no deshacerme nunca de esta Monster y poder mantenerla rodando mientras el cuerpo aguante.

 

Ducati no para de renovarse, si tuvieses que elegir entre algún modelo actual ¿cuál sería tu elección?

He de decir que también tengo una Monster 821 comprada en el 2015, pero de haber salido antes me hubiese comprado la nueva Supersport 939, sin ser un moto especializada en nada, es una moto que me atrae, me parece muy usable para el día a día, apta para viajar con sus maletas y con un toque sport sin ser muy radical en su postura. No la descarto en el futuro

 

Ducati es una marca de motos premium gracias en parte a características como su fiabilidad, con tu experiencia ¿podrías confirmar que esto es así?

En general, creo que es fiable como cualquier otra marca. Lo importante es que en caso de averías tengas un servicio postventa eficaz. En mi caso no he tenido graves problemas de fiabilidad mecánica.

¿Conoces más casos como el tuyo?

Con tantos kilómetros la verdad es que no. Aunque sí he leído en foros de otras Ducati que pasaban los 100.000 km

 

Y por último, ¿se siente uno especial siendo parte de la familia Ducati?

Ducati es algo más que una marca de motos. Hay un sentimiento de hermandad entre los ducatistas, lo notas cuando te cruzas en la carretera con más Ducatis o cuando paras en una gasolinera y hay otro ducatista repostando, siempre hay un saludo y una complicidad. Será porque es una fábrica pequeña con señas de identidad propias, que luchan con fabricantes muchísimo más grandes. Te identificas, sufres y disfrutas con los pilotos Ducati en el mundial de SBK y MotoGP, es como ser de un equipo de futbol, no animas tanto al piloto concreto como a la moto, pasión Ducati.